Lucía RamírezVIEW PROFILE →
La vendimia convierte el otoño en la mejor época para descubrir España: rutas, bodegas y sabores
Llega el otoño y con él la vendimia, el momento más mágico para recorrer las rutas del vino de España. Te llevo de la Ribera del Duero a Galicia, pasando por La Rioja y Requena, para vivir un enoturismo lleno de sabor lejos de las aglomeraciones del verano.
Escribo sobre viajes y gastronomía, desde los rincones más bonitos de España hasta destinos que enamoran, y hoy quiero convenceros de algo que repito cada año a los que me leen. El mejor momento para descubrir nuestro país no es el bullicioso verano, sino el otoño, cuando llega la vendimia y las rutas del vino se llenan de vida, aromas y sabores irrepetibles.
La vendimia es mucho más que la simple recogida de la uva, es un rito ancestral que marca el pulso de pueblos enteros y despierta emociones muy especiales. Participar en ella, pisar la uva o simplemente pasear entre viñedos teñidos de dorado es una experiencia que te conecta con la tierra de una forma que ningún otro viaje consigue transmitir de verdad.
De la Ribera del Duero a Galicia

Empezamos nuestro recorrido en la Ribera del Duero, una de las denominaciones más prestigiosas del mundo y un destino imprescindible en esta época. En Aranda de Duero, el corazón de la comarca, la Plaza Mayor y el centro histórico se llenan de mercados dedicados al vino, catas maridadas, talleres y conciertos, en una fiesta que hace las delicias de cualquier amante del buen vino.
Si preferís un clima más fresco y verde, os propongo poner rumbo a Galicia, donde la vendimia es más tardía y se concentra entre finales de septiembre y octubre. Allí, comarcas como las Rías Baixas y el Ribeiro combinan el enoturismo con termas naturales, rutas de senderismo y una gastronomía inolvidable marcada por el lacón con grelos y el eterno pulpo a la gallega.
Lo maravilloso de España es su enorme diversidad, porque cada región vive la vendimia a su manera y con su propia personalidad. Del carácter potente de los tintos de la Ribera a la frescura y elegancia de los blancos gallegos, cada copa cuenta la historia de un paisaje, un clima y unas gentes distintas, y eso es precisamente lo que hace único a nuestro enoturismo.
Rioja y Requena, dos citas imperdibles
Ninguna ruta del vino en otoño estaría completa sin una visita a La Rioja, cuna de algunos de los vinos más reconocidos del planeta. En Logroño, las fiestas de San Mateo y de la Vendimia riojana, celebradas entre el 19 y el 25 de septiembre, ofrecen una celebración urbana llena de tradiciones, hermandades, degustaciones y la emotiva ofrenda a la Virgen de Valvanera.
Otra parada que este año cobra un protagonismo especial es Requena, designada Ciudad Española del Vino 2026, todo un reconocimiento a su enorme tradición. Su propuesta combina historia, cava, la Denominación de Origen Utiel-Requena, pueblos con encanto, viñedos infinitos y la belleza natural del Parque Natural de las Hoces del Cabriel, un plan redondo para los amantes de la naturaleza.
Lo que más me gusta de estas citas es que el vino se convierte en la excusa perfecta para descubrir todo lo demás. Muchas bodegas ofrecen la posibilidad de participar en la vendimia y de disfrutar de maridajes que combinan sus vinos con los productos locales, convirtiendo cada visita en un viaje completo para todos los sentidos y no solo para el paladar.
Mi invitación para este otoño
Mi consejo, si os animáis a vivir esta experiencia, es que planifiquéis la visita con antelación y contactéis directamente con las bodegas. El día exacto de la vendimia depende de las condiciones de cada añada, así que un poco de organización marca la diferencia entre un viaje bonito y uno verdaderamente inolvidable y auténtico junto a los viticultores.
En definitiva, el otoño nos regala una España más pausada, más sabrosa y mucho más auténtica, lejos de las aglomeraciones de la temporada alta. Seguiré contándoos las rutas, las bodegas y los rincones que merecen de verdad la pena, porque estoy convencida de que descubrir nuestro país copa en mano es una de las formas más hermosas de enamorarse de él.






